Redacción Gedesco | 24 Abril 2016

CIR: qué es y cómo funciona

CIR: qué es y cómo funciona

La Central de Información de Riesgos (CIR) es la encargada de gestionar una base de datos en la que se encuentran prácticamente todos los préstamos, avales, créditos y todo tipo de riesgos que las entidades financieras tienen con sus clientes. El CIR es un servicio público, y en él se refleja todo lo que las entidades financieras tienen en sus bases de datos sobre personas y empresas.

Por tanto, en esta base de datos se gestiona información de interés aportada por las entidades financieras, incluyendo la identificación de los clientes en cada caso. Si, por ejemplo, la persona A tiene firmado con su banco un crédito hipotecario por un inmueble que ha adquirido, esta información está reflejada en el CIR, junto al nombre completo del titular del crédito, el número de identificación fiscal correspondiente, y el importe total de la deuda que la persona A tenga con el banco. Todo ello, expresado en miles de euros redondeados. Esta información se actualiza cada mes, según la persona A va pagando sus cuotas.

La información de esta base de datos que gestiona el CIR es debidamente protegida por medidas de seguridad. No solo velan por la seguridad de la información, sino también por la calidad y la confidencialidad de los datos, por ley, hasta el punto que el propio Banco de España considera estos objetivos como suyos.

Objetivos del CIR

La Central de Información de Riesgos (CIR) tiene dos objetivos fundamentalmente:

  • En primer lugar, facilitar a las entidades información necesaria para continuar con su actividad. Esta información es necesaria cuando, por ejemplo, un banco está estudiando la posibilidad de dar o no un préstamo a un cliente. La entidad puede conocer, a través del CIR, la deuda de ese cliente con otras entidades y su situación financiera en general, en cuanto a riesgos o préstamos, de manera que pueda valorar su solvencia. Si finalmente se le concediera el préstamo, esta información pasaría al CIR, y también éste informaría mes a mes a la entidad para que conozca el estado del cliente acerca de los riesgos que tenga, las deudas, etc.
  • El CIR también sirve para que el Banco De España pueda ejercer sus competencias adecuadamente, en particular, la de supervisar e inspeccionar las entidades de crédito.

Funcionamiento del CIR

Las entidades financieras deben informar cada mes al CIR sobre sus riesgos de crédito, así como los titulares de cada uno de ellos, incluyendo todos los datos relevantes, teniendo en cuenta que el importe mínimo a declarar es de 6.000 euros.

Están obligados a declarar frente a la Central de Información de Riesgos las siguientes entidades: el Banco de España, todas las entidades de crédito en España (los bancos), las cajas de ahorros, las cooperativas de crédito y  el ICO; además de las sucursales de entidades de crédito extranjeras ubicadas en España, el fondo de garantía de depósitos, las sociedades de garantía recíproca, los establecimientos financieros de crédito y toda entidad que determine el Ministerio de Economía y Competitividad a propuesta del Banco de España.

Es importante saber que os riesgos se clasifican en dos:

  • Riesgos directos. Son aquellos derivados de préstamos o créditos, de dinero o de firmas (como avales) y de las operaciones de leasing, además de los valores de renta fija que posea la entidad.
  • Riesgos indirectos. Aquellos de los que garantizan el pago de los préstamos o créditos que otro tiene con una entidad financiera. En este sentido se encuentran los avales, afianzamientos y garantías personales, firmas comprometidas en los efectos financieros y firmas que hayan sido tenidas en cuenta por la entidad para poder asumir el riesgo.
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