Redacción Gedesco | 14 Enero 2014 |

Las cinco fuerzas a tener en cuenta en un plan de marketing

Aspectos importantes para un plan de marketing

Termina el año y se empieza a planificar el próximo. Entre esos planes seguro que muchas empresas están ya dándole vueltas a su plan de marketing. Por eso, hoy me parece pertinente hablar de un modelo que no por ser ya un clásico en el análisis empresarial ha dejado de tener vigencia. Se trata del modelo de las fuerzas de Porter y su influencia a la hora de elaborar un plan de marketing.

Cada una de esas fuerzas afecta directamente al éxito de nuestra empresa y en la medida en que seamos capaces de dar respuesta a los retos que plantea, podremos planificar el futuro. La primera de las fuerzas de Porter es la amenaza de nuevos competidores a corto plazo en el sector donde nos movemos.

El poder de compra y venta está en función de la fortaleza

A la hora de elaborar nuestro plan de marketing, debemos tener en mente qué posibilidades hay de que aparezcan nuevos competidores en función de la facilidad de entrada en el sector donde nos movemos, las barreras de entrada y las restricciones reguladoras.

La segunda fuerza hace referencia al poder de compra de la empresa. Esto lo determinará la masa crítica, es decir, la cantidad de existencias que una empresa puede comprar en función de su tamaño y sus necesidades. Así, las grandes empresas tendrán mejores condiciones porque podrán imponer sus criterios en la negociación. La fuerza complementaria sería el poder de venta. En ambos casos también es importante analizar cómo afectan estas fuerzas a la competencia.

Ojo a la competencia, pero también en otros sectores

Otro aspecto importante para elaborar un plan de marketing es la amenaza de productos sustitutivos. Es decir, esos productos que sin ser de la competencia, podrían dar un servicio similar al que dan los nuestros. Para ello es importante observar cómo de fácil es que se creen alternativas a lo que nuestra empresa ofrece. Esta fuerza ha sido en ocasiones despreciada por algunas empresas que en su afán por vigilar a la competencia no vieron venir a los sustitutivos que acabaron pasándoles por la derecha.

Por supuesto, la rivalidad competitiva, aunque la hayamos dejado para el final, sigue siendo una fuerza fundamental que tiene marcar si o si las acciones de una empresa. Es fundamental comprender qué nivel de dinamismo o agresividad tienen los competidores en un sector concreto y cómo se organiza ese sector a nivel de liderazgo, crecimiento y sensibilidad a la publicidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.