¿Qué es el capital social?

“Conjunto de la aportación que realizan los socios o accionistas de una empresa”

Por ejemplo, en las sociedades limitadas el capital social mínimo necesario para poder formar la empresa es de 3.005,06 euros. Debe desembolsarse íntegramente y se divide en participaciones sociales que poseen los dueños. En el caso de las sociedades anónimas, el capital social mínimo exigido es de 60.101,21 euros y se encuentra dividido en acciones individuales. El capital social de una empresa es uno de los principales conceptos de la contabilidad. Define el dinero que los socios o los accionistas de una empresa aportan a la misma sin derecho de devolución. Es decir, recoge el valor total de los aportes iniciales, más los posteriores aumentos o disminuciones, que los dueños de una empresa ponen a disposición de la misma, ya sea en el momento de crearla o cuando ingresa un nuevo socio o accionista. Es un recurso contabilizado en el pasivo de la empresa que indica una deuda de esta frente a los socios que han realizado el desembolso.

El capital social es sólo una parte del patrimonio de la empresa (verdadera vara de medir su riqueza) y no se ve afectado por las pérdidas económicas. En caso de números rojos, la empresa puede tratar de subsanarlos con una parte del patrimonio reservada para ello, sin que el capital social de la compañía se vea afectado. Este sí puede disminuir, sin embargo, cuando la empresa termine en la quiebra y se vea en la obligación de liquidarse. Llegado a ese extremo, sí podría verse afectada la cuenta de capital social. Además, entonces (pero solo entonces) alguno de los socios podría pedir la devolución de sus aportes.

Puesto que el capital social indica el valor económico con que los accionistas dotan a la empresa para su puesta en marcha, más tarde no es un indicador que señale para nada el valor real de la empresa. No obstante, su cuantía sí es tenida en cuenta por las entidades bancarias a la hora de analizar la solvencia de la compañía.

En ocasiones, para poder financiar nuevas inversiones, una empresa puede aumentar su capital social: es lo que se denomina ampliación de capital, lo que permite incrementar los recursos propios de la compañía. Las formas más comunes de realizarla, en una sociedad anónima, son: emitir nuevas acciones o aumentar el valor de las ya existentes. En resumen: en pedir más dinero prestado a los accionistas de la empresa o en permitir la entrada de más inversores, algo mucho más barato que acudir a un banco.

Este concepto se utiliza también en sociología, donde se deriva del término económico, para medir la colaboración entre los diferentes grupos de un colectivo humano. Una colaboración basada en normas, redes organizadas y confianza mutua. Tres características fundamentales para el buen funcionamiento de cualquier empresa.

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