Redacción Gedesco | 21 Marzo 2013 |

Camiseta o camisa, esta es la cuestión…

Uno de los puntos que más nos preocupan es nuestro vestuario. Ya no hablo sólo a nivel profesional, no. En el día a día (muchos) nos preocupamos, más o menos, con más o menos gracia, de como salimos a la calle. Por esto no debe extrañar que uno de los rompecabezas que tenemos al emprender sea responder esta fácil pero a la vez difícil pregunta: ¿Qué me pongo para ir a presentar a este evento donde soy uno de los ponentes?

Emprendemos para hacer realidad nuestro sueño, aquello en lo que creemos y destinamos una parte importante de nuestro tiempo. Si de verdad es así, la forma en la que vestimos también la debemos marcar nosotros. Y esta es la filosofía que he seguido. Durante los primeros años de eyeOS mi vestuario oficial era una camiseta, unos tejanos y unas converse. Y así recorría el mundo, me reunía con empresarios e iba avanzando. Más tarde cambié las Converse por unas Munich y la camiseta por polos y a veces por camisa. Pero siempre por convicción y nunca por obligación. Algunos me diréis descarado, otros atrevido, pero en el fondo pienso que debemos tener claro que en parte somos lo que vestimos.

Cuando te pones un traje y no lo llevas nunca se te ve. Cuando no te peinas y lo haces un día, también, al igual que si estrenas unos zapatos para este evento. La forma en la que vestimos no es más que un apéndice de nosotros, y seguro que conocéis a alguien que pensáis que viste de forma forzada, sólo para aparentar. Imaginad si quien piensa esto es vuestro próximo inversor o cliente. Mal, realmente mal.

Además hay otras razones, y es que leerás mucho pero acabarás dirigiendo la startup como te parezca correcto. Escucharás mucho, pero el producto lo dirigirás hacia donde tu creas que los clientes lo apreciarán más. El concepto es que harás caso pero no te dejarás llevar como un perrito, atado a una cuerda. Hemos quedado al inicio del segundo párrafo que emprendemos para hacer realidad nuestro sueño. Vestir es lo mismo. No hagas lo que crean. Haz lo que sientas. Si te equivocas ya volverás atrás , pero sé tu, porque lo que eres es lo que transmites.

Acabo no sin antes poner una nota de realismo. Viste como quieras, pero dentro de unos límites. Salir de ellos estará muy bien, pero una camiseta rota y no visitar la ducha durante una semana no ayuda. Así que ni mucho ni poco, el punto justo!

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