Redacción Gedesco | 17 Enero 2016 | Factoring

Beneficios del factoring para una mediana empresa

Beneficios del factoring para una mediana empresa

El factoring es un tipo de financiación al alcance de cualquier empresa que tenga clientes a los que vender productos o prestar servicios. Es una forma de conseguir liquidez inmediata, gracias al adelanto del importe de las facturas por parte de la entidad financiera con la que se contrate el servicio. La empresa cede la gestión del cobro de sus facturas a la entidad, quien se encarga de adelantar los pagos y gestionar con los autónomos o las empresas deudoras el cobro por los servicios prestados o la venta de los productos.

Por qué es especialmente útil en la mediana empresa

En una primera reflexión, se podría pensar que el factoring está especialmente indicado para las empresas más pequeñas, que son las que mayores dificultades de liquidez y de acceso a la financiación tienen. Sin embargo, el factoring es una herramienta financiera ideal para empresas de tamaño medio. Las medianas empresas se encuentran en una fase intermedia, en la que trabajan con diversas empresas y cuentan con diferentes proveedores.

Las compañías a las que prestan sus servicios suelen retrasarse en los pagos, tal y como se recoge en los últimos informes de morosidad en España. Cuanto más grande es la empresa, más tiempo tarda en pagar. Y estas grandes empresas son los principales clientes de las medianas, de manera que éstas últimas pueden servirse del factoring para proteger su equilibrio de caja de esta situación.

Las compañías no cumplen los plazos establecidos por ley, y abonan el importe de sus facturas fuera de plazo. Por lo tanto, las medianas empresas se ven afectadas por esta situación, y se encuentran con  problemas de liquidez que provocan, a su vez, que no puedan pagar sus propias facturas. Lógicamente, las empresas medianas cuentan con diversos proveedores a los que también deben pagar, y se retrasan por los impagos por parte de otras compañías. Se genera, en consecuencia, una espiral que repercute negativamente en el flujo habitual de la economía.

Con la cesión de sus facturas a través de factoring, la entidad de tamaño medio adelanta el dinero de sus facturas por los servicios prestados a otras compañías o los productos vendidos, contando con liquidez para mantener sus cuentas al día.

Confirming en las medianas empresas

En consecuencia de lo anterior, especialmente en el apartado relacionado con los proveedores, el confirming también se configura como una buena solución financiera para este tipo de corporaciones. Bajo esta modalidad, la mediana empresa cede la gestión del pago de sus facturas pendientes a una entidad financiera, quien se encarga de adelantar a los proveedores las cantidades adeudadas. Esta fórmula es positiva porque en lugar de generar retrasos, se asegura a los proveedores cobrar rápidamente. Este pronto pago mejora también las relaciones con ellos, ya que tienen la confianza de trabajar para una empresa que no demora sus obligaciones y que abona rápidamente las facturas que le son emitidas.

¿Factoring y confirming al mismo tiempo?

Perfectamente. Es, de hecho, el modelo de empresa que más beneficios obtiene al compatibilizar ambas. Por un lado, trabaja para grandes empresas que pueden retrasarse en los pagos, con lo que consigue liquidez con el factoring, al adelantar esos pagos independientemente de que el acreedor se retrase. A su vez, la corporación debe cumplir en tiempo y forma con compromisos de pago generados por sus proveedores, opción que cubre el confirming.

Además, se facilita la gestión de cobros y pagos, ahorrando además tiempo y recursos en ellas. Por lo tanto, la compatibilización de ambas opciones puede resultar conveniente para este tipo de organizaciones empresariales.

 

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