Redacción Gedesco | 14 Julio 2016 | Artículos y novedades sobre el Factoring. Soluciones Financieras

Beneficios de anticipar facturas

Beneficios de anticipar facturas

El anticipo de facturas es una fórmula financiera que pueden utilizar las empresas para conseguir liquidez. Fruto de su actividad, una empresa emite facturas que, en ocasiones, vencen en plazos demasiado lejanos para nuestras necesidades empresariales.

Al anticipar facturas conseguimos adelantar el cobro de dichos títulos, de manera que conseguimos la liquidez necesaria para afrontar cualquier inversión u operación. O, simplemente, para mantener un equilibrio financiero que nos permita llevar al día nuestras cuentas. ¿Quién anticipa la factura? Una entidad financiera será la encargada de aportar el valor de dichas facturas, a cambio de una pequeña cantidad en concepto de adelanto y asunción de deuda.

Este sería el primer gran beneficio: conseguir liquidez. Pero existen otra serie de ventajas y beneficios de anticipar facturas que vamos a repasar a continuación.

Efectos positivos del anticipo de facturas

Ventajas del factoring

Gestión del cobro a nivel operativo

Al anticipar una factura, estamos cediendo los derechos que ese título otorga. Es decir, la entidad financiera que nos adelanta el dinero pasa a ser el nuevo acreedor de la deuda. Por lo tanto, será ella la encargada de gestionar el cobro, lo que limitará nuestros gastos y uso de recursos administrativos para el agilizar el pago por parte de nuestro cliente, en el caso de ser necesario. En definitiva, nos olvidamos por completo de todas las gestiones derivadas del cobro de facturas, por lo que los recursos humanos y técnicos que utilizáramos para tal fin, pueden ser ahora empleados en cuestiones mucho más productivas.

Cobertura ante el riesgo de impagados

Existe la posibilidad de que uno de los efectos que hayamos emitido resulte impagado. Para una empresa que ha realizado una serie de trabajos o proyectos, que no se los paguen es la peor noticia que le pueden dar. Ha empleado una serie de recursos propios que probablemente hayan conllevado una determinado inversión, cuyo rédito no va a percibir. Con el consiguiente desajuste en sus cuentas. Tenemos aquí el problema añadido de que, con casi toda probabilidad, tendremos que recurrir a fuentes de financiación, que tendrán un coste añadido (intereses) para compensar el agujero que nos pueda dejar el impagado en nuestras cuentas. Nada de esto tiene lugar si hemos apostado por el anticipo de facturas sin recurso. En este caso, la empresa se olvida de si el cliente abona o no las cantidades adeudadas. Al ceder los derechos de cobro a una entidad financiera, esta última será la encargada de hacer las gestiones oportunas para cobrar el efecto. Y, si el destinatario de la factura no paga, será la entidad financiera quien asuma el riesgo. La empresa tendrá su dinero, independientemente del nivel de morosidad que se genere a partir del anticipo.

Ventajas fiscales

Una de las cuestiones menos valoradas, y que realmente es una de las ventajas más positivas en comparación con otras fórmulas de financiación, es el tratamiento a nivel impositivo que se realiza del anticipo de facturas. Los gastos financieros derivados son considerados como un gasto, de manera que son perfectamente deducibles en nuestras declaraciones ante la Agencia Tributaria.

Sin sumar CIRBE

La empresa no asume riesgos (si utiliza la opción sin recurso), pero tampoco los suma. Con el anticipo de facturas no se suma CIRBE, es decir, nuestro nivel de riesgo no aumenta, puesto que es asumido por la entidad financiera que ejecuta el adelanto. De este modo, nuestras opciones de obtener otras líneas dependientes de bancos o cajas permanecen intactas, pues no quedará constancia en la CIRBE de que hemos obtenido liquidez mediante el anticipo de facturas.

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