Redacción Gedesco | 27 Enero 2016 |

Qué es benchmarking y utilidad para las empresas

Qué es benchmarking y utilidad para las empresas

El benchmarking es un proceso a través del cual se obtiene información para ayudar a una empresa a mejorar sus procesos. La información que se obtiene es la resultante de la observación y análisis de otras compañías o instituciones que sean consideradas las mejores en ciertos desarrollos, procesos o actuaciones de interés.

Objetivos

No significa que benchmarking sea copiar a otras empresas o espiarlas, sino que es una forma de valorar y analizar otras formas de actuación en busca de la máxima eficiencia en los procesos empresariales. El benchmarking aporta elementos de juicio y conocimientos útiles de otras compañías,  de manera que se puedan identificar los mejores procesos y enfoques para optimizar la estrategia y producción en su empresa.

Por tanto, los principales objetivos de este proceso, el benchmarking son:

  • Análisis y medición de los resultados  de otras empresas, con respecto a los factores o estrategias clave en la empresa, buscando el éxito empresarial.
  • Determinación de las acciones para conseguir esos resultados.
  • Hacer uso de esa información y que sirva como base para determinar nuevos objetivos y estrategia en la empresa.

Niveles de Benchmarking

Dentro de la búsqueda de actuaciones o procesos óptimos en otras compañías, o modelos que valorar y de los que aprender, es posible diferenciar cinco niveles que describimos a continuación:

  • Nivel interno. Este es el que se realiza en la propia empresa. En ocasiones existen departamentos dentro de la empresa de los que se pueden extraer información muy útil para aplicar al resto. En primer lugar, pueden tener procesos de trabajo que sirvan como modelo a los demás, y en segundo lugar, porque pueden recoger información útil de clientes de la empresa o de competidores con los que tienen relaciones empresariales. Este nivel es muy sencillo, ya que la información es muy accesible al estar en la misma empresa.
  • Nivel competitivo directamente. Normalmente una empresa tiene, por lo menos, un competidor en el que fijarse, un competidor con unos excelentes procesos de producción y estrategia. Por tanto, conseguir información sobre los procesos que sigan, así como sus estrategias internas, es prácticamente imposible, pero se puede realizar a través de una tercera empresa que actúe de intermediaria y proporcione esa información.
  • Nivel competitivo latente. Este nivel está enfocado a empresas más grandes o más pequeñas que la nuestra, por lo que no compiten en los mismos mercados, no tienen los mismos objetivos. También se consideran en este nivel aquellas empresas que no hayan entrado en el mercado, pero está previsto que lo hagan próximamente.
  • Nivel no competitivo. Este nivel es aquel en el que se consigue información de competidores que no lo son de forma directa, por pertenecer a un sector o una zona geográfica diferente. Aun así puede aportar información muy útil y es una información accesible y sencilla de conseguir.
  • Nivel world class. Este nivel es el más ambicioso. Se trata de lograr la información del proceso más óptimo, de la organización que mejor opera de todas las demás.

Proceso de Benchmarking

Cuando una empresa ha decidido entrar en un proceso de benchmarking, todos los departamentos y niveles de la empresa deben estar informados y comprometerse al proceso, para poder lograr que funcione.

Para empezar el proceso es necesario realizar un estudio inicial muy exhaustivo antes de iniciar conversaciones o establecer contacto con otras empresas, de manera que se identifiquen los objetivos de una forma clara. Son cuatro los puntos a tener en cuenta en un proceso de benchmarking:

  • Compromiso de la dirección.
  • Definición clara de los objetivos que se pretenden alcanzar.
  • Convencimiento firme de aceptar los cambios que puedan producirse tras el estudio.
  • Esfuerzo continuo por parte de todos.

 

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