Redacción Gedesco | 27 Agosto 2014 | Consejos para empresas

¿Autónomos de verdad o falsos autónomos?

trabajadores

Las circunstancias económicas actuales llevan, en muchos casos, a las empresas a subcontratar los servicios de autónomos para realizar tareas que antes realizaban sus empleados.

El ahorro en costes de Seguridad Social es más que evidente, la cuota mínima de autónomos es más reducida que la que puede resultar por el Régimen General, además el vínculo mercantil es menos rígido que el laboral a la hora de prescindir de esos servicio. Sin embargo este tipo de relaciones no siempre cumple los requisitos legales que se establecen en una subcontratación y entonces nos encontramos con la figura del falso autónomo.

¿Qué es un falso autónomo?

Se entiende que estamos ante un falso autónomo cuando se intenta “disfrazar” como una relación mercantil el trabajo que efectivamente realiza un empleado de la empresa. Estamos ante una situación irregular que la Seguridad Social sanciona al entender que se produce un fraude en la cotización de una persona que está en autónomos cuando en realidad debería estar encuadrado en el Régimen General.

Lo cierto es que la legislación establece que un autónomo es una persona que realiza una actividad empresarial o profesional de manera independiente, con sus propios medios de producción y que no está sometido a organización alguna en el desempeño de su labor.

Es importante, a la hora de definir un caso de falso autónomo ese concepto de independencia de su trabajo y la utilización de medios propios. Si pensamos que una persona esté desempeñando una labor dependiendo de la organización de la empresa (en cuanto a horario, subordinación de tareas, etc.) hablaríamos de un falso autónomo.

El mero hecho de firmar por ambas partes un contrato mercantil en el que se establezcan las condiciones en las que se va a prestar el servicio no sirve como justificación de una situación que en realidad es irregular.

En estos casos, bien porque la Seguridad Social lo detecte o bien por la reclamación del autónomo, ese vínculo mercantil se transformaría en laboral, con la correspondiente sanción y liquidación de las cuotas no pagadas a la Seguridad Social y que deberá pagar la empresa. Además ese falso autónomo adquirirá todos los derechos que le puedan corresponder como asalariado.

Foto: Flickr | Angel T

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