Redacción Gedesco | 8 Noviembre 2013 |

El aprendizaje de idiomas como estrategia de supervivencia

Formación en idiomas de los trabajadores

En vista de la fuerte caída de la demanda interna en muchos sectores y de las malas perspectivas de futuro en España, la internacionalización se ha convertido en algo más que en una estrategia de crecimiento. Cada vez son más las empresas que ven en la salida al exterior la única manera de capear el temporal. Para eso, el aprendizaje de idiomas del personal se hace fundamental.

España sigue arrastrando el retraso de décadas en el aprendizaje de idiomas en comparación con muchos de sus vecinos europeos. Si bien es cierto que en las generaciones más jóvenes ese retraso se ha atenuado, todo indica que esta tendencia seguirá en las próximas décadas.

Inglés y francés ya no son suficientes

Y es que en un contexto de globalización, los idiomas ya no son un plus, son algo imprescindible. Además, ya no basta con saber inglés y francés o alemán para complementar. Las lenguas de los países emergentes, como el portugués o el chino, pueden abrir muchas puertas a una empresa que planea internacionalizar su actividad a Brasil o a China. Además, el uso de términos específicos del sector concreto de cada empresa es una obligación cotidiana para muchos empleados.

Por ello, existen muchas empresas que proporcionan servicios de formación en idiomas a otras empresas. Métodos hay muchos, ninguno infalible, pero sí adaptados a las necesidades de lo que busca cada compañía. Y es que ahí está la clave de una buena formación en idiomas: la personalización. Personalización para la empresa que quiere formar a su personal, pero también para cada puesto concreto.

Una inversión importante y un valor añadido

En el campo de la formación en lenguas del personal de una empresa, esta debe insistir mucho en que es un servicio que se brinda a los empleados y no una obligación. A veces, es difícil transmitir esta idea cuando una persona añade a su horario de trabajo unas horas extra para asistir a un curso de idiomas. Por eso, es importante que el plan de formación contemple de manera clara los objetivos y las motivaciones para ofrecer este tipo de cursos.

Tampoco podemos olvidar que la empresa hace una fuerte inversión en este tipo de cursos. Un buen curso de idiomas personalizado vale dinero, una inversión que se espera recuperar a medio-largo plazo como un valor añadido en la estrategia de internacionalización.

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