Redacción Gedesco | 4 Abril 2014 |

Mecanismos para aplazar los pagos de las empresas

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Las empresas, en muchas ocasiones, no cuentan con suficiente plazo para pagar sus facturas, ya que el plazo para recuperar los gastos realizados con un determinado proveedor o acreedor puede ser mucho mayor. ¿Cómo equilibrar entonces este desfase sin perjudicar a nuestros acreedores? Pues muy fácil, aplazando la deuda con mecanismos como el factoring con Gedesco.

El Gobierno, consciente del problema de la morosidad en las empresas y conocedor de estas herramientas, planea una reforma en la que acreedor y deudor podrían ampliar los plazos de pago siempre y cuando cedan la deuda a un tercero, que será una entidad financiera especializada en este tipo de servicios. De este modo, todos contentos, las empresas podrán hacer frente a sus pagos y los acreedores o proveedores podrán recibir los pagos en el tiempo estipulado, e incluso antes.

La importancia de la figura del tercero

Para que este proceso pueda llevarse a cabo, es fundamental la figura del tercero (la entidad financiera), que es la que asume la deuda, de manera que la empresa que ha contraído la deuda puede aplazar el pago de sus facturas y los acreedores podrán cobrarlas cuando entreguen los bienes o servicios acordados.

El factoring como medio para combatir la morosidad

Y es que la morosidad es uno de los problemas que acecha a nuestra economía. Según los datos del INE, en opinión de los empresarios, la morosidad ha sido el segundo problema que más les está perjudicando.

Como adelantábamos anteriormente, en la reforma que plantea el Gobierno se podrían ampliar los plazos de los pagos si hubiera un intermediario que asumiera la deuda. Eso sí, el acreedor debería cobrar la factura dentro del plazo máximo legalmente establecido. Se trataría, por tanto, de una figura parecida al factoring.

De hecho, en el factoring es una entidad financiera la que soporta el peso de la deuda entre la fecha que vence y la fecha en la que realmente se paga. De este modo, el proveedor no tiene por qué esperar a que venza el plazo para cobrar la factura y la empresa gana tiempo para hacer frente a la deuda.

Sin duda, instrumentos como el factoring sí que podrían dar un respiro a los problemas financieros de muchos negocios.

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