Redacción Gedesco | 9 Febrero 2016 | Factoring

En qué consiste el anticipo de facturas y cómo se ejecuta

En qué consiste el anticipo de facturas y cómo se ejecuta

El anticipo de facturas es una opción a la que muchas empresas recurren para poder asegurarse de cobrar las facturas pendientes de sus clientes. Un anticipo de las facturas es una solución a la liquidez de una empresa o profesional autónomo, es una manera de evitar situaciones de retrasos en los pagos por parte de los clientes, sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos datos se ha puesto de manifiesto que siete de cada diez facturas se abonan con retraso. Por tanto, el anticipo de las facturas aporta seguridad y favorece la continuidad de la actividad empresarial.

El anticipo de las facturas a través del factoring

La operación de anticipo de facturas es en realidad otra forma de denominar al factoring, un instrumento financiero que permite a la empresa que lo contrata conseguir liquidez, gracias al adelanto del dinero correspondiente a las facturas pendientes de abono.

El anticipo de las facturas se puede llevar a cabo con empresas privadas o con entidades públicas. Para iniciar un proceso de factoring, la empresa o el autónomo deberá acudir a una entidad financiera con la que firmar el acuerdo de cesión de los derechos de cobro- Es decir, que es la entidad financiera la que cobrará el dinero correspondiente a la factura, pero es la entidad la que adelantará ese dinero a la empresa en el momento en el que se presenten las facturas emitidas.

Ventajas del anticipo de las facturas

Se trata de una forma sencilla y rápida de obtener el dinero correspondiente a las facturas. La empresa consigue así estar al día en las cuentas, hacer frente a sus pagos y continuar con su actividad empresarial. Además, el anticipo de las facturas no excluye otro tipo de instrumentos financieros o vías de financiación, sino que puede ser una operación más.

Una de las ventajas más interesantes del anticipo de las facturas es no tener que firmar créditos u otro tipo de financiación con una entidad bancaria. Un crédito de este tipo conlleva una serie de gestiones, trámites y exigencias que no tienen lugar en el caso del factoring, que se ejecuta con inmediatez. En relación con el tiempo y la eficiencia en los procesos, con el anticipo de facturas conseguimos más ventajas. En realidad, estamos cediendo nuestros derechos de cobro. Nos olvidaremos, por tanto, de gestionar los pagos con los clientes, reclamar el abono del dinero en caso de impago, y el resto de problemas que puedan surgir. Por tanto, al final es también un ahorro de tiempo y de preocupaciones.

El anticipo de facturas es más sencillo, porque la empresa o el profesional lo que cobra es su propio dinero. El que procede de sus facturas por la prestación de sus servicios o la venta de sus productos. Únicamente se está asegurando cobrar lo que se le debe en un momento dado para tener liquidez, pero no está solicitando un dinero que no tiene o que no vaya a ser capaz de generar.

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