Redacción Gedesco | 10 Enero 2013 | Consejos para empresas

Año nuevo, ¿proyecto nuevo?

Año nuevo, ¿proyecto nuevo?

Una de las cosas que acostumbramos a hacer cuando empieza un año es marcarnos objetivos, cosas que queremos alcanzar para poder notar y sentir que hemos hecho algo. Dejar de fumar, ir al gimnasio, aprender salsa, son clásicos en listas a veces irrealizables. La verdad es que no soy muy amante de ellos, prefiero ir día a día y pensar que diciembre es igual que marzo, por lo que el cambio de año no debe significar nada especial más allá del simbolismo y del cambio de dígito. Por otra parte, sé de algunos que aprovechan para cerrar una etapa y empezar otra. Hay gente que escribe un libro al año, sacan un disco, y otros que empiezan un proyecto. La pregunta es: ¿es bueno empezar un proyecto al año?

Debo comenzar la reflexión diciendo que no es ni bueno ni malo. No me mojaré, pero trataré de darte mi opinión, quizás yéndome un poco del tema, aviso. Al final para mi los resultados no se calculan ni valoran por el número, sino por otros parámetros. El primero, la calidad. Lo que hacemos no lo debemos contar ni realizar para sumar medallas de cantidad. No son badgets del Foursquare ni puntos del supermercado. Puedes hacer un libro al mes y que sean obras maestras. Puedes publicar un libro en tu vida y que sea malísimo.  Y al contrario. Cantidad no es calidad. Ahora estás pensando: “Pau está en contra de empezar un proyecto al año diciendo esto”. Y te equivocas. Volvamos al libro. Hayas hecho uno al año o uno en tu vida, sea malo o bueno hay un segunda pregunta a responder para ver si realmente tiene valor: ¿es importante para ti? Si la respuesta es sí, adelante, quiere decir que vale la pena, a pesar de lo que digan los demás. ¡Pero ojo! Si nos ponemos metas, que sean asumibles, ¡si no la frustración hará que la próxima vez ni lo probemos!

Hasta ahora he tratado el proyecto como un ave fénix, un renacer de cero, pero quiero hacer un apunte. Hablamos de proyecto pensando en algo rompedor, que no tenga nada (o poco) que ver con lo que hacíamos hasta la fecha. Pero lo podemos mirar con otros ojos. ¿Por qué no variar o mejorar lo que hacemos? ¿A caso esto no es un nuevo proyecto? Sí es verdad que nos educan (y educamos) para producir, producir y producir; pero el mejorar, mejorar y mejorar también es importante, y lo podemos considerar un nuevo proyecto. El ensayo-error de toda la vida lo debemos tomar como un must en el año que empieza. Hará que nosotros seamos mejores y que nuestro proyecto y lo que lo rodea también.

Así que ya sabes, proyecto por año, o proyecto por década, lo importantes es que sea bueno, te llene y te mejore a ti y lo que te rodea.

Otras noticias de interés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.