Redacción Gedesco | 3 Febrero 2015 |

Analizar la competencia, ¿una obsesión o una necesidad?

Analizar la competencia, ¿una obsesión o una necesidad?

¿Cuánto dinero y esfuerzo destinar a vigilar y tener controlado lo que hace la competencia? En un mundo tan competitivo como en el que vivimos a veces es muy importante echar un vistazo a lo que nos rodea, y en el ámbito empresarial esta es una estrategia que algunos negocios llevan a raja tabla. ¿Hasta qué punto es necesario saber lo que hace la competencia? En este sentido, podemos encontrar tres estrategias bien diferenciadas, las que se basan en la vigilancia de la competencia y del entorno, las que apuestan de lleno por las fortalezas propias sin preocuparse por los competidores y las que hacen una mezcla de ambas.

La clave del éxito está en lo que hace uno mismo

Este tipo de estrategia tiene éxito cuando lo que ofrece nuestra empresa son productos realmente innovadores y que tienen unas características que ninguno de nuestros competidores ha conseguido.

Se trata de una estrategia que se identifica más con las grandes empresas, ya que suele ir ligada a mayores inversiones en innovación, algo que no suele estar al alcance de las pymes. Sin embargo, también hay casos de pymes que consiguen triunfar con una idea innovadora y sin tener que estar pendientes de lo que hacen otras empresas dentro de su sector de actividad. Ejemplo de ello son empresas como Cascajares o Nasty Gal, que han empezado siendo muy pequeñas pero que han conseguido levantar grandes imperios gracias a sus características diferenciadoras.

Qué hacen los demás para tener éxito

El otro extremo es el de ver qué están haciendo nuestros competidores y qué les granjea su éxito, para lo que podemos utilizar estrategias de benchmarking. Tampoco es acertado pensar que porque apliquemos las mismas técnicas y las mismas estrategias que nuestros competidores vamos a conseguir sus mismos resultados, ya que puede haber una gran cantidad de factores que a simple vista no podamos valorar y que también formen parte del éxito de la competencia.

Otra de las desventajas de utilizar esta estrategia es que siempre vamos a estar a remolque con lo que hacen los demás. Sin embargo, en ocasiones vigilar a la competencia también nos puede servir precisamente para hacer todo lo contrario. Es decir, encontrar algo que nuestros competidores no estén ofreciendo y abrirnos así un hueco dentro del sector. Se trata de una estrategia que no está exenta de riesgos, ya que podemos toparnos con que esa necesidad que creíamos sin cubrir realmente no exista.

Seguramente, si preguntamos a diferentes pymes, nos encontremos con que la mayoría utilizan una combinación de ambas estrategias, potenciando sus fortalezas pero tomando nota de algunas de los competidores. ¿Tú qué estrategia utilizas?

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