Redacción Gedesco | 18 Enero 2017 |

Cómo aumentar el crecimiento de tu empresa ampliando tus fuentes de financiación.

fuentes de financiación

Fuentes de financiación

Las empresas necesitan financiación para crecer. Cualquier estrategia  o acción que se lleve a cabo necesita de recursos para poder realizarla. Contar con liquidez es acceder a una posible internacionalización, empezar a operar en otros países, abrir nuevos nichos de mercados, innovar en los productos o servicios que se ofrecen, poder contar con más y mejor maquinaria, más recursos humanos, etc. Pero todo ello precisa de fuentes de financiación. De no contar con ella, una empresa no puede desarrollarse.

Pero, realmente, ¿quién puede acceder a dicha financiación? ¿Existen limitaciones de tamaño o de otro tipo que impidan conseguir liquidez? ¿Quién decide, y en base a qué, las empresas que pueden crecer y las que no, en función de la financiación que se les conceda?

Según un documento elaborado por el ICO (Instituto del crédito Oficial), el grado de restricción crediticia tiene un impacto enorme y directo sobre el tamaño de las empresas. Es decir, que en función de cómo sea la empresa tiene más o menos sencillo acceder a una financiación. Según el mismo documento del ICO, durante el año 2008 y el 2012, la restricción crediticia en España ha sido el factor que más ha limitado el crecimiento de las empresas e, incluso, su propia supervivencia. Las pequeñas y medianas empresas son las que mayores dificultades tienen a la hora de acceder a financiación, y, a su vez, suponen más del 99% del tejido empresarial en España, por lo que se puede concluir, que la principal barrera de las empresas en España para crecer y expandirse es la limitación de financiación.

Alternativas de la financiación tradicional

Ante la restricción de la financiación bancaria, hay otras alternativas para que las empresas puedan tener otras oportunidades. Esta ampliación de la financiación tradicional constituye un nuevo canal que ayuda a aumentar la productividad y el crecimiento de las empresas.

Estos nuevos instrumentos financieros son imprescindibles para que algunas empresas sobrevivan y otras, incluso, puedan crecer y expandirse, ya que la exportación es una de las claves para que las pymes consigan desarrollarse.

Una de las más reconocidas es el factoring, que se posiciona como uno de los instrumentos financieros más ventajosos y sencillos para las empresas. Se trata de una cesión  de los derechos de cobro que una empresa hace a una entidad financiera, de manera que ésta le adelante el dinero correspondiente a sus facturas emitidas. La empresa, llamada cedente por ceder sus derechos de corbo, emite sus facturas por sus productos vendidos o servicios prestados. Se las entrega a la entidad financiera, o también denominada empresa factor. Y ésta última se encarga de adelantar el dinero de esas facturas, sin que la empresa cedente tenga que esperar a que la empresa deudora lo abone. La empresa cedente también se despreocupa de la gestión del cobro, ya que cede ese derecho a la empresa factor, la que tendrá que reclamar el cobro en caso de retraso en los pagos, etc.

De esta manera, la empresa no se endeuda con una entidad bancaria, a la que pagar intereses, sino que consigue liquidez inmediata a través de un proceso mucho más sencillo, rápido y eficaz, basándose en los recursos de su propio trabajo y facturación.

La empresa sabe que cuenta con un dinero una vez emita su factura, y no tiene que esperar a que su cliente le pague, lo que le da la solvencia necesaria para poder expandirse, abrir nuevos mercados, invertir en nueva maquinaria o material, etc. En definitiva, le permitirá crecer.

 

 

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