Redacción Gedesco | 13 enero 2016 | Financiación

El pagaré como medio de pago a proveedores

El pagaré como medio de pago a proveedores

El pagaré es una forma de pago. En los últimos años su popularidad ha aumentado, ya que facilita al deudor abonar la cantidad que debe por la adquisición de bienes y servicios después de que ésta se produzca. Pero al final se trata de una promesa de pago, no un medio, ya que el emisor del pagaré se compromete a abonar un dinero que se especifique en el documento en una determinada fecha, pero no se paga en ese momento, sino que se firma un documento como promesa de pago.

El principal problema de un pagaré es que no llegue a cumplirse. Porque al no ser un medio como tal, puede que al final se pague o no, acción que conlleva un riesgo. Por ello, que el documento sea legal y esté correctamente todo especificado es vital para recurrir a él y utilizarlo como muestra ante un posible impago.

El pagaré como medio de pago

Un pagaré es una forma de pago que existe hace muchos años, pero la falta de liquidez en las empresas y el aumento de la morosidad ha provocado que coja fuerza en los últimos años. Los clientes, de esta manera, pueden solicitar un pedido a un proveedor y utilizar el pagaré como medio para pagarle, de forma que pueda recibir el material necesario para el desarrollo de su actividad empresarial, y poder obtener el dinero en un tiempo, para poder hacer frente al abono del pagaré al proveedor. Se trata de una especie de aplazamiento del pago que aporta un respiro al cliente para poder seguir operando sin necesidad de sentirse endeudado. El proveedor, por su parte, obtiene así un documento en el que se asegura que va a cobrar en una fecha determinada.

El documento del pagaré

Es muy importante en un pagaré que el proveedor revise bien el documento. Es la única prueba que éste tiene para reclamar posteriormente el pago. Por ello, para que un pagaré sea un documento legal y válido deberá expresarse por escrito la conformidad de ambas partes, así como la fecha en la que se firma esta aceptación. El proveedor que está aceptando el pagaré es quien asume las gestiones a la hora de cobrar, además de los gastos que pueda tener. Pero, hay que tener en cuenta que el pago se puede devolver. De igual manera que se devuelve un recibo por falta de fondos, un pagaré se puede devolver por no haber dinero en una cuenta, ya que siempre el dinero de un pagaré está asociado a una cuenta bancaria, que debe estar especificada en el documento, junto a la entidad bancaria a la que pertenece.

Este es el principal riesgo al que un proveedor se somete aceptando un pagaré. Si en el momento de cobrar no hay fondos, y se devuelve el pago, el proveedor deberá gestionar de nuevo el pago, asumiendo las comisiones que ello acarree.

El pagaré es una forma de pago, que, a su vez, funciona como un medio de financiación para una empresa. Es una manera de que la empresa pueda continuar vendiendo sus productos u ofreciendo sus servicios sin tener que realizar el pago en el momento en el que se recibe el material por parte de un proveedor. Lo que un proveedor puede hacer para asegurarse de que va a cobrar, es solicitar un descuento de pagaré a una entidad financiera. De esta forma, es la entidad la que asume el riesgo, y la que se encarga de gestionar el cobro con el cliente en la fecha determinada, mientras que el proveedor se asegura su dinero en el plazo firmado.

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